Consejos para sobrellevar la muerte de un hijo Acoger

El fallecimiento de un ser querido es un momento muy difícil para todos los miembros de una familia, pero cuando se trata de un hijo es aún más doloroso. Estos consejos le ayudarán a sobrellevar la muerte de su hijo si lo perdió recientemente

La muerte de un hijo

La pérdida de un niño puede ser una de las experiencias más devastadoras que puede llegar a experimentar cualquier padre. Aunque nunca es fácil perder un hijo, hay cosas que puede hacer para ayudarse y a su familia para lidiar con la pérdida.

En la página de Psychology Today el Dr. Kenneth J, Doka, quien es profesor de psicología y asesoramiento en el Collegue of New Rochelle, explica los procesos emocionales por los cuales pueden pasar los padres que sufren la muerte de un hijo, ya que si el fallecimiento de un ser querido es doloroso, el de un primogénito lo es aún más.

«La muerte de un hijo representa un desafío emocional y psicológico para los padres, quienes en muchos casos sienten la pérdida como una causa injusta que puede generar una ira tremenda, que provoca que las personas de su entorno familiar puedan alejarse», explica el Dr. Doka tras enunciar que la culpa que pueden llegar a sentir por este escenario es muy intensa.

«La muerte de un niño es a menudo traumática, ya que destruye las suposiciones de lo que el mundo debería ser», esta situación puede hacer que los padres -asegura el Dr. Doka- que sufren la pérdida cuestionen sus creencias a medida que tratan de encontrar respuestas sobre el por qué fallecieron sus hijos.

Consejos para sobrellevar la muerte de un hijo

Frank Healy, consejero profesional asociado a Expert Beacon, ha publicado a través de Internet una serie de consejos que pueden ayudar a padres dolientes a sobrellevar la muerte de un hijo, de forma saludable y evitando caer en trampas emocionales.

  • Únase a un grupo de apoyo y permítase compartir sus sentimientos con otros padres dolientes que han sufrido la pérdida de sus hijos también.

  • Reúnase con sus familiares y busque maneras de honrar la memoria de su hijo viendo fotografías junto a sus seres queridos, y recordando los buenos momentos. Incluso si alguno de los presentes comienza a llorar, es bueno que se junten y hablen de lo bueno y lo malo.

  • Apoye a sus otros hijos y no los descuide, ya que si lo hace puede hacerles sentir que el fallecido fue su favorito y hará la pérdida de su hermano aún más difícil.

  • No cargue a sus hijos con los pensamientos y sentimientos que debería confesar a un terapeuta o clérigo, especialmente si sus otros hijos son jóvenes, ya que no sabrán cómo procesar todos sus sentimientos, y acumular los suyos propios sólo los confundirá más.

No se culpe, ni a Dios, ni a nadie por la muerte de su hijo. Buscar un culpable sobre su pérdida no le aporta ayuda para seguir adelante con su vida. Culpar -por ejemplo- a Dios, puede provocar que pierda su fe y le desvíe de un apoyo importante que podría obtener de la comunidad de su Iglesia.

  • No haga una regla en casa en la que no esté permitido hablar sobre el fallecimiento del hijo, ya que no es saludable guardarse los sentimientos porque en el fondo pueden traer problemas de comunicación en el seno de la familia. Anime a su prole a hablar sobre lo que sienten con usted, para que entre todos puedan procesar y sobrellevar mejor la muerte de su hijo.

  • Cuando piensa en la injusticia de perder un hijo, puede generalizar y ver todo en la vida como injusto. Esto puede conducir a una mala salud y una vida de sufrimiento. Dése suficiente consideración para obtener ayuda.

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